¿Buscás aire fresco y tranquilidad para algún fin de semana cerca de Buenos Aires? ¿Querés opciones cerca de CABA para una escapada de fin de semana largo? Te dejamos un listado de pueblos a pocos kilómetros de Buenos Aires donde encontrar la perfecta combinación entre naturaleza, historia y buena comida.
Carlos Keen

El pueblo de Carlos Keen es ya un clásico entre los pueblos rurales cerca de la ciudad de Buenos Aires. Carlos Keen es ideal para recorrer en el día y tiene el encanto de un típico pueblo rural: calles de tierra, una estación de tren antigua, un granero devenido centro cultural para actividades, feria artesanal y algunos bodegones tradicionales ideales para un gran almuerzo de campo. Es un pueblo pequeño de menos de 400 habitantes.
Uribelarrea

A Uribelarrea podés llegar en auto pero también en tren. En este pueblo a menos de 100 km de Buenos Aires vas a encontrar gastronomía rural deliciosa: fiambres, quesos y dulce de leche. Además, podés pasar el día y almorzar en alguna de sus pulperías o almacenes históricos. Es una opción ideal para escapadas de fin de semana cerca de Buenos Aires.
Luján

Luján es mucho más que un pueblo pero es una excekente escapada cerca de Buenos Aires. Además de su basílica y museos, podés recorrer la Reserva Forestal Quinta de Cigordia y tomarte unos mates y darle a tu escapada de fin de semana una mezcla de cultura y naturaleza.
Cortines
Este es un pueblo muy chiquito a 90km de la ciudad de Buenos Aires. Vas a encontrar mucha tranquilidad y buena gastronomía en un pueblito ideal para desconectar sin alejarse demasiado.
Lobos

Lobos tiene historia, la laguna que es un clásico de este pueblo a 105 km de Buenos Aires. Si te gustan los deportes acuáticos, es ideal. A eso sumale la buena gastronomía, la reserva natural para pasear y pasar una tarde entre la naturaleza tomando mate y un casco histórico bastante pintoresco para una escapada de un día o incluso una escapada de fin de semana largo.
Roque Perez

Roque Perez s está volviendo la escapada cerca de Buenos Aires ideal para los foodies porque tiene buenos bodegones, pero también es muy valorado por su naturaleza. ¡Visitá la Cascada del Río Salado! Es ideal para combinar naturaleza, buena gastronomía e historia.