En las calles de Buenos Aires, la primavera y el verano traen consigo las inevitables alergias pero también un espectáculo hermoso de ver: las calles cubiertas por un manto rosa. Pero es de las flores de los lapachos ¿o es de los jacarandas? Son fáciles de confundir porque se parecen mucho y sus flores son hermosas por igual. Pero entre lapachos vs jacarandas ¿Sabrías distinguirlos?
Buenos Aires se tiñe de violeta: Cómo reconocer un Jacaranda
Los jacarandas tienen flores en tonos de púrpura azulado y llenan las calles de Buenos Aires con su característico color violeta claro, transformando la ciudad en un paisaje de cuento de hadas. Estas flores tienen forma de trompeta y verlas en los árboles o caídas crea una postal muy porteña.
Cómo reconocer un Lapacho
Los lapachos también tienen flores en forma de trompeta pero en su caso, los colores de sus flores pueden variar desde el blanco hasta el rosa y el amarillo brillante. Los lapachos son conocidos por atraer a aves, pero tamboién a muchas mariposas. Los Lapachos llegaron de las provincias del norte argentino por iniciativa de Carlos Thays, y son los primeros en florecer luego del invierno.
En Buenos Aires los encontrás en Parque Saavedra, Los Andes, Avellaneda, Chacabuco, Micaela Bastidas, Thays, Patricios, Rivadavia o Lezama.
Lapachos vs Jacarandas: breve guía para distinguirlos y hacerte el experto
Para distinguir entre un lapacho y una jacaranda, presta atención :
👉La flor del lapacho es más grande que la del jacarandá.
👉Los jacarandas tienen flores de tonos púrpura azulado, mientras que los lapachos pueden tener flores blancas, rosadas o amarillas.
👉Las hojas de la jacaranda son más grandes mientras que las hojas del lapacho son más resistentes y de un verde más oscuro.
👉Los jacarandas son más comunes en las áreas urbanas, especialmente en calles, jardines y parques de Buenos Aires, mientras que los lapachos suelen estar en parques y áreas más naturales.
Dónde está el lapacho más emblemático de Buenos Aires
Si hablamos de Lapachos, hay una parada obligatorial: el mítico Lapacho de Ezcurra. Está en el corazón de Barrio Parque, justo en la esquina de la Avenida Figueroa Alcorta y Mariscal Ramón Castilla y fue plantado por el paisajista Martín Ezcurra. La fama de este lapacho viene de el historiador Félix Luna, quien tenía la tradición de escribirle una carta al diario La Nación cada vez que este gigante teñía la calle con sus primeros pétalos.
Ambos árboles, lapachos y jacaradás, aunque similares a simple vista, son diferentes e inconfundibles. Construyen el paisaje de Buenos Aires y está bueno que con sólo ver una imagen, sepas que estás en Buenos Aires y te acompañen en cada cosa que hagas en la ciudad. La próxima vez que camines, presta atención y fijate si los distinguís.