Fundado en 1860, este mítico bodegón porteño con alma española es famoso por sus pucheros y mariscos y por sus mesas pasaron presidentes, artistas y generaciones de familias.
Cuando las puertas de El Imparcial se abren en la esquina de Hipólito Yrigoyen y Salta, a metros de Avenida de Mayo, no sólo estás ingresando a un comedor: estás cruzando un umbral hacia un pedazo de la historia de Buenos Aires. Reconocido oficialmente por historiadores y por la Legislatura Porteña como el restaurante más antiguo de Buenos Aires, el Impercial lleva sirviendo platos ininterrumpidamente desde 1860, sobreviviendo a transformaciones urbanas, crisis económicas y modas.
Un viaje en el tiempo con sabor a España
Al entrar a El Imparcial, la atmósfera te envuelve en un claro viaje al pasado: techos altos, mayólicas españolas firmadas por artistas como Benvenuto, cuadros al óleo con escenas peninsulares y manteles de tela.
Aquí trabajan los mozos de oficio, los que todavía van vestidos con la elegancia tradicional. Con décadas de oficio en la bandeja, no sólo dominan la carta, también tienen mil anécdotas de personalidades de la cultura, la política y el espectáculo que pasaron por esas mismas sillas.
Los orígenes del restaurante se remontan a Don Severino García, un inmigrante español que abrió una fonda y botillería cerca del Cabildo, sobre la antigua calle Victoria. Con el avance de la ciudad y tras un par de mudanzas, El Imparcial se afianzó en su esquina actual, activo de manera continua desde 1869).
La regla de oro: sin política ni religión en la mesa
Durante las décadas de 1930 y 1940, la Avenida de Mayo era el epicentro del debate político entre los inmigrantes españoles y mientras los simpatizantes del franquismo se reunían en el Bar Español, los republicanos lo hacían en el Bar Iberia. Las discusiones solían subir de tono e incluso terminar en peleas callejeras. Por eso, el dueño de El Imperial, Severino García, decidió colocar un famoso cartel que aún hoy adorna el salón y sintetiza el espíritu del lugar:
«En este local está terminantemente prohibido la discusión de política, religión y las polémicas de mesa a mesa.»
Gracias a cartel, el restaurante recibió el nombre de El Imparcial y se convirtió en el punto neutro donde todos, sin importar su ideología, podían sentarse a disfrutar de una buena comida sin discusiones que terminaran mal.
Pucheros y mariscos: los sabores que todavía hicieron historia
La cocina de El Imparcial es un tributo a la gastronomía hispano-argentina más abundante. Aunque el menú es extenso, hay un rey indiscutible que atrae a locales y turistas de todas partes: el tradicional Puchero mixto a la española, servido con carnes seleccionadas, gallina, chorizos, morcillas, garbanzos y verduras cosechadas al punto justo.
Entre sus especialidades también se destacan:
- Cocina de mar: La Paella a la Valenciana, las cazuelas de mariscos, el pulpo a la gallega, el bacalao noruego y los calamaretis fritos o rabas.
- Platos de bodegón: Caracoles a la bordalesa, fabada asturiana, empanada gallega de atún y carnes a la parrilla.
- Postres clásicos: La natilla madrileña, el arroz con leche servido en copa con canela, el tiramisú artesanal y el sambayón al oporto.
El restaurante cuenta además con su propia cava de vinos, incluyendo una etiqueta propia producida especialmente para su clientela más fiel.
Declarado Sitio de Interés Cultural por la Legislatura Porteña en 2010 y premiado como uno de los mejores bodegones de Buenos Aires, El Imparcial sigue recibiendo a familias donde los abuelos, que alguna vez fueron llevados por sus padres, hoy sientan a sus nietos a la mesa.
- Dirección: Hipólito Yrigoyen 1201 (esquina Salta), Monserrat, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
- Horarios: Abierto todos los días, mediodía y noche.
- Especialidades recomendadas: Puchero a la española, paella valenciana, pulpo a la gallega, cazuela de mariscos y natilla madrileña.
- Reservas y contacto: (011) 4383-2919 / elimparcialbsas.com.ar