Llevar el termo bajo el brazo es casi un deporte nacional, y con el furor de los termos Stanley en los últimos años, el mercado negro no tardó en reaccionar. Si no te despegás de tu mate, es importante que sepas que dos recientes informes toxicológicos confirmaron que se detectaron niveles de metales por encima de lo permitido en termos Stanley de imitación. Té contamos lo que necesitás saber.
Qué detectaron los especialistas en los termos de imitación
Los estudios fueron realizados a pedido del importador oficial en el marco de una investigación judicial por contrabando. Los análisis se llevaron a cabo en dos de los centros más importantes del país:
- Hospital de Niños Dr. Ricardo Gutiérrez (Unidad de Toxicología): El estudio detectó que las falsificaciones analizadas presentan una concentración de cobre que supera el límite permitido y utilizan materiales no autorizados.
- Hospital Posadas (Centro Nacional de Intoxicaciones): Este informe identificó la presencia de manganeso y silicio, lo que incumple con los requisitos establecidos por el Código Alimentario Argentino.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) establece que, para asegurar la inocuidad de estos envases metálicos, el conjunto de impurezas (que incluye cobre, plomo y arsénico, entre otros) no debe superar el 1%. Las imitaciones baratas logran sus precios utilizando aleaciones de baja calidad sin certificación de grado alimentario, lo que permite que estos metales se desprendan y pasen directamente al agua de tus infusiones.
Los riesgos para la salud
El desprendimiento y la ingesta continua de cobre puede generar cuadros gastrointestinales agudos y daño hepático o renal a largo plazo, mientras que la exposición excesiva al manganeso afecta directamente el sistema nervioso central, especialmente en bebés y niños.
La empresa importadora anunció que va a solicitar a la Justicia que gire las actuaciones a distintos organismos nacionales, incluyendo a la ANMAT y al INAL, al Ministerio de Salud de la Nación y a las autoridades sanitarias de todo el país con el objetivo de retirar la mercadería no autorizada tanto de comercios físicos como de plataformas digitales.
Cómo saber si tu termo es trucho
Hay tres claves fundamentales que delatan si un termo es de imitación y rasgos de fabricación que distinguen cualquier copia de un termo Stanley original:
- El interior de la ampolla: Mientras que el original tiene una soldadura continua e imperceptible con aislación de vacío, las falsificaciones suelen presentar costuras rústicas, restos de aleación y terminaciones deficientes.
- El precio: Si el valor está excesivamente por debajo del precio de lista del importador oficial, es la señal más clara de que estás ante una réplica.
- Grabados y base: Los originales tienen inscripciones y terminaciones definidas en la base con datos de fabricación. Si notás errores, faltas de ortografía o impresiones defectuosas, desconfiá.