En la esquina de Rodney y Jorge Newbery, en una de las zonas más tranquilas de Chacarita, existe un templo que resiste a los años y las modas. El Bar Rodney es mucho más que un bar notable: es un cofre de historias donde el almacén de barrio se cruza con el rock nacional e internacional y existe silencioso como uno de los secretos mejor guardados de Buenos Aires.
De almacén de ramos generales a cuna del del under y el rock en Chacarita
La historia del Bar Rodney comenzó en la década de 1930, cuando el local abrió sus puertas como un almacén de ramos generales con despacho de bebidas donde los vecinos de Chacarita hacían las compras del día o se tomaban un vermut al mostrador.
Con el paso del tiempo, el lugar conservó su arquitectura original de piso de damero, barra de madera y estanterías antiguas, pero cambió radicalmente de ambiente: se transformó en un refugio para músicos, artistas y buscadores de la noche en Buenos Aires.
Charly, Pappo y hasta Rod Stewart: El rincón donde zaparon las grandes leyendas de la música
Durante los años 80 y 90, el Rodney se volvió el escenario no oficial del rock y sus paredes repletas de cuadros e instrumentos vieron pasar noches históricas de zapadas informales. Figuras nacionales como Charly García, Pappo y Diego Frenkel hicieron del bar su segunda casa para tocar entre amigos y la fama del bar se hizo tan internacional que durante sus visitas a Buenos Aires, el mismísimo Rod Stewart pasó por sus mesas a tomar una copa, al igual que David Byrne y hasta el director de cine Francis Ford Coppola.

La mística del bar fue tan grande que hasta el cineasta Diego Rafecas filmó allí una película con el nombre del local.
Si buscás un rincón en Buenos Aires con historia y respirar la verdadera historia del rock, todavía te queda por descubrir este rincón de Chacarita.
📍Rodney 400 (esquina Jorge Newbery), Chacarita, CABA