Trajo el modelo estadounidense de consumo al país, tuvo una discoteca propia y hasta animales exóticos. La historia del recordado Shopping Sur, el pionero que cambió para siempre los fines de semana de miles de familias antes de quedar en el olvido.
A mediados de la década de 1980, el concepto de «ir al shopping» simplemente no existía en la Argentina. Las compras se hacían en las galerías del centro, en las peatonales o en los comercios de barrio. Pero todo cambió a fines de 1986, cuando en la Avenida Mitre al 3300, en el partido de Avellaneda, se inauguró el Shopping Sur.
Fue el primer centro comercial de gran escala en el país, adelantándose por un par de años a gigantes porteños como el Alto Palermo o el Patio Bullrich. La expectativa fue total: durante sus primeras semanas, el complejo recibió a multitudes que viajaban desde Capital Federal y distintos puntos del conurbano solo para conocer la novedad de tener cientos de locales, patios de comidas y entretenimiento bajo un mismo techo.
Mucho más que compras: hielo, boliche y flamencos
Lo que hizo verdaderamente mítico al Shopping Sur no fueron sus locale, sino su extravagante oferta de ocio, pensada para que las familias pasaran el día entero allí. Su mayor orgullo era una enorme pista de patinaje sobre hielo, una atracción inaudita para la época que se llenaba de adolescentes intentando no caerse mientras sonaban los hits de los ochenta.
El complejo era una ciudad en sí misma. Contaba con una discoteca y hasta llegó a tener espacios con animales sueltos, incluyendo flamencos, dándole un aire exótico que hoy resultaría impensado. Ir al Shopping Sur el fin de semana se convirtió en un verdadero evento social.
El declive ante los nuevos gigantes
Sin embargo, el reinado del pionero duró poco. Con la llegada de la década de 1990, estalló el boom de los megacentros comerciales. La inauguración de Unicenter en la zona norte y de modernos shoppings en el corazón de Buenos Aires (con cines multiplex y marcas internacionales) empezó a vaciar los pasillos del complejo de Avellaneda.
Ahogado por las deudas y la feroz competencia, el Shopping Sur cerró sus puertas definitivamente en 1998, tras apenas 12 años de vida. Hoy, en ese mismo predio se levanta un hipermercado mayorista. Del primer gran shopping argentino no quedó ni la estructura, pero el recuerdo de su pista de hielo y sus neones sigue vivo en la memoria de toda una generación.