Sobre la calle Posadas, casi llegando a avenida Libertador, hay un restaurante pequeño, sin entradas rimbombantes donde se prepara un plato digno de un Duque, difícil de hacer y directo en tu mesa. ¿Querés ver cómo se hace la magia de preparar un filete Wellington? En Calaf es posible porque sus mejores platos los termina el chef directo en tu mesa.
Así es el Restaurante de Buenos Aires que prepara un plato inspirado en un Duque Inglés y el Tiramisú por pasos en tu mesa
El misterio de este restaurante en Recoleta no está en la cocina sino en tu plato. Ese es el concepto de Calaf, un restaurante con la cantidad justa de mesas para una comida íntima donde el secreto de su cocina se descubre en tu mesa, donde el chef elabora y termina alguno de sus platos insignia.
Sólo tenés que llegar a Posadas 1557, anunciarte al restaurante y seguir un pasillo hasta la cocina abierta de este restaurante que, con la inspiración de una ópera de Puccini, te invita a vivir un almuerzo o cena diferente. Donde vos sos el protagonista de alguno de sus mejores platos.
Cocina abierta: ver antes de probar
Desde el primer momento, la cocina abierta marca el ritmo del lugar. No hay puertas ni paredes: el proceso es visible, desde la preparación de las salsas hasta el emplatado final. Los ingredientes son frescos, de estación, y todas las elaboraciones son caseras, incluyendo su variedad de panes de masa madre, que se hornea a diario.
El Filete Wellington, un plato digno de un Duque en tu mesa
El gran protagonista de la carta es el Filete Wellington, un clásico de la alta cocina que se destaca por su dificultad técnica. En Calaf, el plato se prepara en cocina, pero se termina en la mesa, donde el chef realiza el corte final frente a vos, mostrando el punto exacto de la carne y la textura del hojaldre.

El Filete Wellington tiene su origen en la cocina británica del siglo XIX y se lo asocia tradicionalmente con Arthur Wellesley, el primer Duque de Wellington. Aunque su historia exacta no está del todo clara, el plato se consolidó como símbolo de la gastronomía europea por su combinación de técnicas complejas y presentación elegante: un solomillo sellado con mostaza de Dijon y envuelto en una masa de hojaldre a punto perfecto que se descubre en tu plato.
Además de carnes y vegetales, Calaf ofrece pastas de excelente calidad que reciben su toque final dentro de una horma gigante de queso pero si tu corazón late por los postres, tu almuerzo o cena en Recoleta no puede terminar sin incluir el Tiramisú en Calaf, que se arma por partes, paso a paso, delante tuyo: capas de crema, café y cacao se ensamblan en el momento, lo que transforma el cierre de la comida en una pequeña puesta en escena.
Brunch con música en vivo
Además de estar abierto para almorzar y cenar, los domingos Calaf ofrece un brunch con pianista, una propuesta distinta para un plan relajado en Recoleta, con cocina de autor y música en vivo. Si lo que buscás es sorprender con una merienda diferente, reservá para el té de la tarde, una torre de delicias dulces e infusiones, en el corazón de Recoleta.
Si querés comer en Calaf te conviene siempre reservar ya que son pocas mesas y así te asegurás un lugar.
📍Posadas 1557
📅Abierto todos los días de 12hs a 17hs / 19hs a 00hs